¿Puede influir nuestro estado emocional en nuestra conducta alimentaria?

La respuesta es SI.

Y además la relación entre la alimentación y las emociones no es algo sencillo, ya que nuestro estado de ánimo influye en nuestras elecciones alimentarias, y también las elecciones alimentarias que realizamos influyen en nuestras emociones.

De manera general podemos decir que existen tres factores que influyen en nuestra conducta alimentaria: el factor emocional, el cognitivo y el conductual (1).

Las personas en las que el factor emocional es el predominante a la hora de llevar a cabo la elección de los alimentos son los que conocemos como comedores emocionales. No tener en cuenta este aspecto, es uno de los elementos que (sino el que más) lleva a muchas personas a fracasar cuando intentar llevar a cabo una pauta nutricional (de esto hablaremos en otros post más adelante).

Muchos estudios han revelado como un comedor emocional, come más cantidad de comida y se decanta por alimentos de menor calidad nutricional cuando se encuentra experimentando una emoción desagradable; sin embargo las personas que no poseen este perfil, no modifican su manera de comer e incluso esta tiende a disminuir en este tipo de situaciones (2).

En definitiva, nuestras emociones pueden influir en nuestra conducta alimentaria, y de hecho la alimentación y las emociones son dos elementos inseparables en muchas circunstancias y por tanto, no debemos olvidar el estado emocional de una persona ante el planteamiento de una pauta nutricional.

Y tu, ¿Crees que tus emociones influyen en tu forma de comer?

 

Fuentes consultadas:

  1. Herman, C. P., & Polivy, J. Anxiety, restraint, and eating behavior. Journal of Abnormal Psychology. 1975; 84(6), 666-672
  2. Peña Fernández E, Reidl Martínez LM. Emotions and Eating Behavior. Acta de investigación psicol. 2015; 5 (3): 2182 – 2193.